Aventura, riesgo... y paz
Cuando llega el verano, los aficionados al deporte tienen ante sí una importante variedad de categorías deportivas que van desde las actividades más relajantes como el
senderismo, paseos en bici o la
vela, a las más intensas y emocionantes como el
paintball, las
motos de agua,
windsurf,
parapente o el
parkour por citar algunos de los muchos ejemplos disponibles. En cada una de estas actividades, en mayor o menor grado, el contar con unas medidas de seguridad eficientes y un equipo de profesionales competente resulta básico para el buen desarrollo de la actividad. Por ello, antes de iniciarse en cualquiera de estas modalidades es conveniente conocer al detalle las peculiaridades del deporte o actividad a realizar, para después hacerse con los elementos de protección necesarios.
Como nos explica Ricardo Rodríguez, aficionado al parapente, cuando alguien decide practicar esta actividad
"resulta imprescindible el uso del casco, botas, guantes y, por supuesto, un paracaídas de emergencia". Pero además, este joven también recomienda el empleo de elementos electrónicos, omo los
GPS, para saber en todo momento la zona por la que nos movemos y aparatos como el
anemómetro y el alti-vario, que controlan la intensidad y la dirección del viento avisándonos de la altura a la que ascendemos. Cuando hablamos de deportes de riesgo, explica, "lo más importante es seguir unas pautas que garanticen nuestra seguridad".
Aspecto que reafirma Salvador López, quien además de practicar parapente también lleva un año y medio inmerso en el mundo del
kite surf. En esta modalidad deportiva, comenta, también "es importante protegerse" de las condiciones extremas a las que se somete el cuerpo. En concreto, Salvador López explica la
necesidad de contar con una vestimenta adecuada como es el
wetsuit, ya que "uno de los mayores peligros en la práctica de este deporte es la posibilidad de sufrir una hipotermia causada por el contacto con el agua fría".
Y todas estas recomendaciones no son baladíes ya que, en el transcurso de las jornadas,
cualquier imprevisto puede causar un accidente que ponga en riesgo la vida de los deportistas. Por ejemplo, Ricardo Rodríguez recordaba entre risas el vuelo en parapente de un compañero suyo que, súbitamente, se vio interrumpido por la aparición de un buitre que no dejó de picotear el ala del parapente. El protagonista de los hechos tuvo que aterrizar como pudo para evitar males mayores. Algo que se logró, como reconocen los aficionados a este deporte, gracias a los años de práctica y la experiencia de vuelo con la que contaba el parapentista.
La experiencia es un grado
El conocimiento es poder y, en el caso de este tipo de deportes, también una forma de protegerse. El estar siempre bien acompañado, o el
contar con los consejos de gente experimentada son algunas de las recomendaciones más habituales por parte de estos deportistas. No en vano, como resalta Ricardo Rodríguez, en este tipo de situaciones "se sigue siendo novato toda la vida" porque "no dejas de aprender constantemente". No basta únicamente con conocer las técnicas de despegue y saber planear, sino que un buen parapentista "deben conocer bien la
meteorología, saber interpretar un
mapa isobárico, anticiparse a los cambios en el tiempo y adaptarse constantemente a los imprevistos". Y lo mismo se puede aplicar a la gran mayoría de este tipo de deportes de riesgo y aventura.
Algo que ejemplifica a la perfección Sara Rodríguez, aficionada a la vela, quien tras obtener el título de Iniciación a la Vela, que es el primer curso que realizan los niños para introducirse en el mundo de la navegación, sigue apostando por el
aprendizaje continuado. "Cuando sales a la mar", comenta, "hay que tener mucha agilidad porque los cambios de viento nos obligan a reaccionar de forma rápida y precisa, algo que se logra tras muchos años de preparación". Eso sí,
el estar bien preparado tiene un alto precio que todos estos deportistas están dispuestos a pagar gustosamente.
Recorrer el cielo, escalar grandes picos o surcar los mares a bordo de un barco. Son muchas las formas de disfrutar de los meses de verano realizando una considerable variedad de actividades lúdicas y deportivas. Sin embargo, para muchos, éste se ha convertido en el período perfecto para vivir experiencias únicas que en muchos casos, consideran como una nueva forma de vida.