Mientras la sociedad asume que hemos llegado a la era tecnológica, la “generación Y” ya la supera con creces. La cantidad de información y aparatos que maneja les otorga un poder que antes los jóvenes no tenían. Lo que nuestros padres aprendieron en la escuela no deja de ser diferente para nosotros. También tenemos conocimientos de geografía, historia o matemáticas, la materia sigue siendo la misma, sólo cambia la forma de enseñar. Los e-profesores ya no sacan a sus alumnos a la pizarra, ni corrigen los trabajos en un cuaderno, las herramientas informáticas sustituyen al papel y la tiza. Por todo esto, nuestros progenitores suelen presentar un desfase tecnológico y en la mayoría de ocasiones no atienden ni entienden las ansias que sus hijos canalizan con videojuegos y ordenadores. La mayoría tratan erróneamente como adicciones los casos de ocio digital.
LAS ADICCIONES SIN DROGAS
Entre las “adicciones sin drogas” se engloban todas las tecnologías que causen algún tipo de dependencia, pero en especial el uso de aquellos aparatos en los que el usuario interactúa con otras personas a través de él. Las más frecuentes entre los jóvenes suelen ser Internet, la telefonía móvil y los videojuegos, siendo la primera la más frecuente y peligrosa a niveles personales. Un informe realizado hace algunos años por cuatro psiquiatras ya desvelaba algunas de las posibles secuelas que el uso excesivo que la Red podía tener sobre los usuarios. Así, las conclusiones del informe, aseguraban que el 30% de los internautas estaban en riesgo de dependencia. Pero el problema no termina aquí. Es un hecho ya contrastado que cada vez hay más personas adictas a Internet, y por ello desde algunas entidades ya empiezan a trabajar en la detección y erradicación de estas patologías. Como en cualquier adición lo más importante es que la persona misma se de cuenta a tiempo del problema. Señales como la perdida de control en el tiempo de conexión, la supresión de horas de sueño o comidas y el descuido personal son las principales claves para detectarla. Los síntomas suelen ser bastante evidentes, aunque también es frecuente confundir la adicción con el ocio digital.
MENORES VIGILADOS
Los menores cada vez tienen mayor grado de autodeterminación para elegir cómo ocupar su tiempo de ocio. Así, los padres pasan a un segundo plano y dejan en manos de la televisión y las videoconsolas a sus hijos. La falta de tiempo para dedicar a los menores también es un factor que influye en el hecho de que pasen horas y horas acompañados de una pantalla y de sus personajes favoritos. Ante estos datos, los especialistas, plantean como soluciones el control del PEGI, por parte del adulto, a la hora de comprar el juego y supervisar que se hace un uso correcto del mismo, limitando el tiempo de juego e intentando participar en él. A pesar de las reticencias de muchos padres los videojuegos son unos de los premios y regalos más recurrentes, sólo hay que ver los datos para darnos cuenta que el mercado del videojuego asciende cada vez más.
TELÉFONOS PARA NIÑOS
Igual que el control paterno debe marcar los tiempos de juego, el uso del teléfono movil se debe restringir. Es bastante frecuente ver a menores enganchados a la telefonía, y el mercado explota al máximo las ofertas y cuotas para jóvenes. Por lo general, la necesidad de poseer un teléfono es arbitraria, ya que en la mayoría de ocasiones es más un capricho de los pequeños de la casa, o el factor sobreprotector de los padres lo que incita a la compra.
Un estudio realizado por la Organización de Protección a la Infancia, analiza los hábitos de consumo de telefonía móvil entre 2.000 menores de edades comprendidas entre 11 y 17 años. Este estudio desvela que un 11% de los menores encuestados ha llegado a engañar e incluso a robar dinero a sus padres para recargar el saldo de su móvil. En porcentajes, las cantidades de consumo de estos jóvenes no es menos alarmante, ya que el 25% de los menores que utiliza teléfono móvil gasta más de 20 euros al mes; un 18% gasta entre 20 y 40 euros, y un 7% afirma gastar más de 40 euros mensuales.
'TECNOADICCIONES'
Algunos consideran esta “tecnoadicción” como una enfermedad, otros como la droga de este siglo, para otros es tan solo un fenómeno social. Después de todo, los jóvenes de nuestra sociedad siguen prefiriendo el trato personal sin ningún aparato de por medio, a pesar de que utilicen cada día las miles de tecnologías que mueven el mundo. ¿Cuáles son las tuyas?
ENLACES DE INTERÉS
Protécción al menor en internet:
protégeles, cibercentinelas, ciberfamilias, enlaredprotegete, laredytu, Inhope
Páginas seguras:
exprimelared, Chaval, filtro para paginas no deseadas
Para ampliar información:
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