Los candidatos se encuentran inmersos en plena campaña electoral y los ciudadanos permanecen atentos a sus movimientos para elegir su mejor opción. Las circunstancias que rodeen a cada uno de los votantes marcarán el devenir de la política local y autonómica el próximo 27 de mayo. Pero hay situaciones que por anómalas, curiosas o novedosas merecen un apartado especial. ¿Nadie se ha parado a pensar cómo vota un invidente?, ¿cómo afronta un votante primerizo su debut ante las urnas? o ¿cómo se viven las votaciones desde la mesa electoral? José Ángel Carrey, Tomás Castaños y Eduardo Mateo, nos ofrecen algunas respuestas a estas cuestiones.
El artículo 68.1 de la Constitución Española dice que “el Congreso se compone de un mínimo de 300 y un máximo de 400 Diputados, elegidos por sufragio universal, libre, igual, directo y secreto”. Pues bien, esta última condición no siempre se cumple. Más de 62.000 ciegos mayores de edad no pueden ejercer su derecho de forma secreta. Hasta la fecha, deben revelar el sentido de su voto a una persona de confianza para que sean ellos los que inserten la papeleta deseada dentro del sobre electoral. Esta realidad cambiará en las próximas elecciones generales. Así lo ha prometido el ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba.
Otros países como Alemania, Francia, Ecuador o Perú ya tienen operativos diversos sistemas para hacerlo posible.
En el año 2004, José Ángel Carrey (escúchalo), invidente de nacimiento, comenzó una campaña de reivindicación del voto secreto y personal para los ciegos. Lo que en un primer momento era una lucha personal, pronto recibió el apoyo de partidos políticos y organizaciones de distinto signo. Iniciativa per Catalunya recogió 21.011 firmas, en marzo de 2005, iniciando así el proceso para la presentación de una proposición de ley de reforma la Ley Electoral. “Los ciegos tenemos que ir a votar acompañados de otra persona a la que le tenemos que decir cuál es el sentido de nuestro voto y en la que tenemos que confiar para que escoja por nosotros la papeleta y vote por nosotros”. Son palabras de José Ángel, promotor de la iniciativa Voto Accesible.
Desde esta agrupación se plantean posibles soluciones a este problema. Imprimir en unos sobres los nombres de los partidos políticos en braille parece la mejor propuesta. Debido a la convivencia de dos sistemas de elección, listas cerradas y listas abiertas, será necesario además adaptar el sistema a ambos.
En el caso de las listas cerradas, como las próximas elecciones municipales, se podría recurrir a los sobres impresos con braille. A petición del invidente, la Junta Electoral Central le enviaría a casa un sobre con todas las opciones políticas que concurriesen. Las diferentes papeletas estarían dentro de unos sobres especiales impresos en braille. “El invidente leería los diferentes sobres, escogería el sobre con la papeleta de la candidatura que quiere, la extraería y la introduciría en el sobre de votación normal”, explica José Ángel.
En las listas abiertas el sistema es un poco más complejo. Es el caso de las elecciones al Senado, en el que hay que elegir a los senadores y no a los partidos en su conjunto. Se utilizarían unas plantillas que se ajustasen a la papeleta en la que se seleccionan a los candidatos. La plantilla tendría unas perforaciones que coincidiría con las casillas que habría que señalar. José Ángel Carrey explica que “al lado de cada perforación habría un número en braille. Por separado se haría una lista en la que se especificaría cada número y al lado el nombre del candidato. Buscarías en la lista el nombre del candidato al que quieres votar, el número al lado del nombre y se marcaría con el bolígrafo la perforación que coincidiera con los cuadros de la papeleta”.
CUANDO EL DEBER DEMOCRÁTICO SE CONVIERTE EN RUTINA
Ser miembro de una mesa electoral en once ocasiones es una situación anómala que Tomás Castaños ya asimila como cotidiana, y que tanto familia como amigos se toman a cachondeo. Con sólo 20 años, en su debut con las urnas, ya fue llamado a filas para formar parte de la mesa. Ahora, con 43, aún espera el momento de que le llamen para el próximo 27 de mayo.“En mi barrio hay mucha gente mayor, y un bajo nivel cultural, por lo que repetir es muy fácil”, esa fue la explicación que le dieron en la Junta Electoral cuando decidió ir a solucionar la situación. “En realidad se trata de un sorteo en el que sólo entran los que cumplen las condiciones”, comenta Tomás, que de forma irónica demuestra lo afortunado que se siente.
Ante este panorama, finalmente ha optado por resignarse y acudir cada vez que lo han reclamado. Se considera todo un experto en constituir mesas y recuentos. Ya ha realizado todas las funciones y hasta ha conseguido hacer amigos con los que coincide cada fin de semana electoral, “hasta a los interventores les hace gracia mi situación, se lo toman a cachondeo”, dice Tomás Castaños entre risas. Asegura que el momento de mayor tensión se da cuando en el recuento no coinciden los votos y hay que volver a empezar. A pesar de lo incómodo que puede llegar a ser, Tomás califica la experiencia como bonita, “creo que todo el mundo debería vivirla en alguna ocasión, pero para mí esto ya es rutina”.
Además, propone algunas soluciones que podrían ayudar a evitar circunstancias como la suya. Dichas opciones pasan por buscar voluntarios o incluso aumentar la dotación económica para ayudar a gente que esta en el paro. Según él, en estos momentos, “no hay compensación ni económica ni moral. Ya que vas pues lo haces lo más ameno posible”, y eso lo dice un hombre al que encima no le gusta la política.
LA PRIMERA VEZ
Eduardo Mateo Bonmatí, de 18 años, se enfrenta el próximo 27 de mayo a las primeras elecciones en las que podrá ejercer su derecho a voto. Aunque acaba de cumplir la mayoría de edad ya siguió con atención la pasada convocatoria electoral. Con muchas ganas de poder votar y sin nervios aparentes, conoce a fondo los entramados del sistema de votos por iniciativa personal ya que él mismo se ha interesado en informarse sobre el funcionamiento de las papeletas.
A pesar de su corta edad, no se guía por los comentarios políticos de la gente y opina que a los dieciocho años en general las personas no están preparadas para votar de un modo responsable. Eduardo parece tener bastante clara su elección desde hace algún tiempo, aunque asegura que ningún candidato lo convence al cien por cien y que la gente que no va a votar está en contra de la democracia. A la hora de decantarse por un partido político ha basado su elección en la lectura y comparación de algunos programas electorales, “son todos muy iguales, se parecen mucho”. Además afirma haber seguido regularmente los artículos aparecidos en la prensa local, pero no ha acudido a ningún mitin.
En cuanto a la política, opina que todos los candidatos tienen un comportamiento parecido y que en el fondo no muestran sus verdaderas ideas. Eduardo cree que los políticos locales no deberían hacer de la política su profesión, es decir, que las caras se deberían renovar elecciones tras elecciones. Sin embargo, opina que a nivel nacional podría ser diferente pero que un presidente debería renovarse como mucho cada dos legislaturas.
ESCUCHA ABAJO LA ENTREVISTA CON JOSE ANGEL CARREY DE VOTO ACCESIBLE.
TAMBIÉN PUEDES VER UN VIDEO CON ALGUNOS ACONTECIMIENTOS HISTÓRICOS SUCECIDOS DESDE EL NACIMIENTO DE EDUARDO, EN 1989. ACABA DE CUMPLIR 18 AÑOS Y PUEDE VOTAR POR PRIMERA VEZ.Etiquetas: elecciones
comentarios desactivados para este artículo
CEUelchedigital © Universidad CEU Cardenal Herrera C/Carmelitas, nº3, 03203, Elche - Alicante, España Tel: 96 542 64 86 Fax: 96 545 95 61
CEU Elche Digital está realizado íntegramente por estudiantes de quinto curso de Periodismo y forma parte de las prácticas para la asignatura de Periodismo Digital
Todos los contenidos aquí publicados se encuentran bajo una licencia de Creative Commons: está permitido su uso siempre sin uso comercial, obras derivadas y citando su procedencia